sábado, 31 de julio de 2010

A las carreras en Listowel

Irlanda es una tierra mágica, de neblina en las mañanas, lomas verdes y totalmente llena de esas verjas de piedra que te hacen pensar en tiempos remotos. La gente bebe cervezas oscuras o negras, a temperatura ambiente porque allá hace frío, y son gente muy alegre y conversadora. En una de mis visitas a Irlanda tuve la oportunidad de ir a las carreras de caballos, en Listowel. Las únicas carreras de caballos que había visto antes de eso fueron por televisión, en esos canales que uno salta cuando puede, y en los OTB (Off-Track Betting) que hay en NYC para los que viven muy lejos del hipódromo, pero quieren recrear el ambiente de las apuestas.


Me pareció interesante visitar las carreras aunque no estaba extremadamente entusiasmada, considerando que las pasadas experiencias habían sido tan mediocres. Como suele suceder, uno no sabe a lo que va, porque no lo ha vivido aún, y que sorpresa se lleva uno, buena o mala, pero siempre sorpresa siendo esto lo mejor de las experiencias de viaje. Llegar a un lugar tan diferente como este y echar una miradita a la vida cotidiana y las actividades recreativas de sus fines de semana. 


Cuando iba de camino me causó impresión la pista, las gradas y la amplitud del lugar y sobre todo que todo el pueblo caminaba al unísono para participar de las carreras. Y es que iban todos caminando como si fuera una posesión y según se encontraban se saludaban algunos y los niños corrían de aquí para allá mientras dábamos la vuelta hasta donde estaban las gradas. Ahora que lo pienso, fue como un día de juegos de lo que hacen en la escuela a los que vienen los padres y toda la familia. Allí íbamos todos, hombres, mujeres y niños a pasarla bien. Una vez allí, antes de que comiencen las carreras, se pasean los caballos con sus jinetes para que la gente los vea de cerca, admire su belleza y fortaleza, y tomen su decisión a la hora de apostar. 


 Aunque las carreras nunca me llamaban la atención, los caballos siempre fueron mis animales favoritos y estos no decepcionaron porque eran altos e impresionantes. Mirando el panfleto con los nombres de los caballos y los colores de las camisas de los jinetes tan coloridas y hasta ridículas, hice mis apuestas. Y por supuesto que perdí, pero sentí que me había transportado no solo a una tierra lejana sino al pasado. Las apuestas se pueden hacer de muchas maneras, como por ejemplo en las maquinas automáticas, o en la ventanilla como hacen en los OTB, pero la manera más excitante es apostar a la antigua, mirando las estadísticas en las pizarras y entre gritos como en la bolsa de valores.

A uno se le sube la adrenalina y por más que digas que eso no te gusta, en ese momento se te contagia la emoción de los demás y te ríes y gritas y saltas con cada carrera. Esta fue una de las experiencias más auténticas que viví en Irlanda, nada de apariencias ni adornos para los turistas. Estaba infiltrada entre gente local en un día de carreras disfrutando como si los días húmedos y fríos fueran mi pan de cada día.

7 comentarios:

  1. Este blog me transporto a mi ultimo viaje a Chile, fuimos a el hipodromo con unos amigos de Jimmy y uno de ellos me dijo: "a que caballo le vas?" Y yo le dije que no sabia nada de eso con sonrisa de incredulidad, pero insistio que escogiera uno, en fin lo hice y para mi sorpresa gano! Se repitio la suerte como 3 veces mas, y yo me fui emocionando cada vez mas!!! jajaja Igual me impresiono el hipodromo, es un mundo diferente... ;-) Bueno blog! =)

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  2. Si voy de nuevo alguna vez, ya sé que mejor voy contigo. Porque yo no me pego ni ¡bailando! jajaja

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  3. fue suerte de principiante, despues fallaba!!! jajaja Pero como les di unos cuantos correctos los deje encantados... jajaja

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  4. Saber que a veces abusan de los caballos o los matan sólo porque se lastiman una pata o algo así pues me da cosita... de todos modos sería una experiencia nueva e interesante. Vi la foto de los participantes en la carrera y de todos los ridículos atuendos escojo a PERUGE...el que tiene la camisa rosada con negro o gris y el sombrero negro; es el más decente que se ve jajajajaja

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  5. Una curiosidad sin importancia alguna. En esa séptima carrera de la que muestras el programa con los participantes ganó el 21 Maverick Dancer, y el 13 (que sí se ve en el programa) Western Rainbow acabó segundo a dos cuerpos por delante del 12 The Mighty Sparrow. Un 14 de Abril en un pequeño pueblo irlandes, una pequeña carrera con 21 caballos saltando por llegar el primero y hacer felices a propietario, entrenador, jockey y punters (apostantes).
    Felicidades por tu blog y por lo bien que describes el ambiente. A veces uno recorre leguas en busca de calor y se encuentra con un viento frio e inagotable. Sucede a veces cuando vuelas a Irlanda.
    Con el paso del tiempo desaparece el frio y te quedan cálidos recuerdos.

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  6. O'Garate, gracias por tu comentario y por la información. Escogí esa página al azar y que sorpresa me has dado. Espero lo hayas disfrutado tanto como yo.

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  7. Ya volvi, pero que conste que contigo no voy a los caballos, me voy con Lorna :-P

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