En estos días vi esta foto que tomó mi madre en una reciente visita al campo de su pueblo natal, Adjuntas, en el centro de Puerto Rico. La foto es tan sencilla, un camino rodeado de flores silvestres, pero en ella se ve el verdor característico del campo en el caribe. Una maraña de plantas y flores que se entrelazan como si de ello dependiera su existencia. Y allí entremedio cruzan las dos hileras que delínean el camino hacia alguna casita, en este caso la de mi tío Héctor. Yo nunca lo he visitado, pero sí he estado antes en este lugar. Una de mis tías, titi Luve, vivió en estos lares durante muchos años y de niña iba con mi familia a visitarla muchas veces.
sábado, 26 de febrero de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
Tarjeta postal - Marinaside Crescent
La ciudad de Vancouver en Canadá ha sacado partido de su acceso al agua y tiene muchas marinas que te invitan a imaginar la vida de los ricos y famosos. Esa tarde estaba soleado, pero ho hacía calor ya que la temperatura rondaba los 60 grados, y como puede apreciarse en la foto el aire estaba limpio y quieto. Una tarde perfecta para pasear en el taxi acuático o caminar por el área de la marina y el boardwalk que rodea el area del False Creek. De trasfondo puede verse el puente de la calle Cambie que conecta la península del downtown con los suburbios al sur de la ciudad.
viernes, 18 de febrero de 2011
Pequeñas aventuras por el suroeste de Michigan - segunda parte
Luego de compartir con mis compañeras en el juego de baloncesto del miércoles en la tarde, me reuní con mi antigua jefa para cenar en el Grill House Restaurant, en Allegan. Ya había estado allí antes, pero esta vez fuimos a cenar dos amigas y no jefa y empleada como en las anteriores. Nos atendieron súper bien, y luego de la comida y una conversación amena faltó poco para que cerráramos el lugar.
domingo, 13 de febrero de 2011
Pequeñas aventuras por el suroeste de Michigan - primera parte
El viaje a Michigan comenzó bastante bien. Llegué a tiempo al aeropuerto de La Guardia, dejé a Eva en el estacionamiento, hice check-in, y compré algo de comer antes de abordar el avión.
[En lo que sea posible, siempre es bueno llevar algo de comer en tu carry-on —porque nunca se sabe qué te van a dar o no de comer en el avión y tener hambre es lo peor cuando no hay a donde moverse.]
miércoles, 2 de febrero de 2011
¿Viaje de placer o de negocios?
Viajar siempre ha sido mi pasión. Por eso en algún momento de mi vida comencé a fantasear con la idea de tener un trabajo en el que tuviera que viajar, sino constantemente, al menos que fuera frecuente. Como a mucha gente, a mi también me parecía una buena oportunidad de viajar con los "gastos pagos". Una de mis amigas de juventud lo consiguió una vez, y viajaba de aquí para allá disfrutando de la camaradería (real o forzada) que se ve en las relaciones de trabajo, especialmente con los que están de visita. Yo soñaba con lo mismo, y más cuando me contaba de sus viajes. Recuerdo que me dijo que en un viaje que hizo a Texas había aprovechado para comprarse unas botas vaqueras genuinas... a mi no me gustan de ese estilo, pero en ese momento qué bonito sonaba en mi imaginación. Yo pasaba por alto los pormenores, yo lo que quería era viajar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
